|
La providencia. Ésa es una de las palabras clave para entenderlo todo. Uno de los motores en la vida y el ánimo de este hombre que consagró su tarea a demostrar que la pobreza podía ser erradicada de la faz de la tierra. Sin hipocresías, sin dobles baremos, sin excusas. Con un paciente y eficiente desarrollo. Con una ideología propia, sencilla y contundente. La única que según él no creaba divisiones ni discusiones bizantinas: la ideología de la acción. Eso y la providencia, cosa indefinible que, según su hijo Moncho, era algo así como 50% trabajo y 50% suerte, llevó un buen día a Vicente Ferrer a Anantapur cuando todavía vestía hábito de jesuita.
El País ha dedicado un excelente reportaje a este cooperante ejemplar -premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1998- y a la labor de la Fundación Rural Development Trust (RDT). Los proyectos implantados actualmente por la RDT gracias al compromiso de la familia Ferrer merecen ser relatados detalladamente porque son ejecutables en otros sitios con características similares.
Los detalles del artículo son accesible en: http://www.elpais.com/articulo/portada/dios/podia/tocar/elpepusoceps/20090726elpepspor_7/Tes La entrevista con Moncho Ferrer, hijo del fallecido, accesible en: http://www.elpais.com/videos/sociedad/legado/Vicente/Ferrer/elpepusoceps/20090724elpepusoc_1/Ves/
Web de la Fundación Vicente Ferrer (RDT): http://www.fundacionvicenteferrer.org/esp/index.php
|